El Gobierno nacional autorizó la venta de 21 inmuebles que pertenecen al Estado y no cumplen una función pública clara o están subutilizados. La medida fue oficializada a través de un decreto publicado en el Boletín Oficial, que otorga el permiso a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) para disponer y vender estos terrenos y propiedades. La acción busca reducir gastos en mantenimiento y custodia, además de obtener ingresos para el Tesoro Nacional.

Entre los inmuebles que se podrán vender, varios corresponden a terrenos que dejaron de usarse para actividades ferroviarias y otros que simplemente se consideran innecesarios para la gestión estatal. El decreto remarca que la venta se orienta a que esos predios puedan destinarse a actividades productivas que contribuyan a mejorar la calidad de vida en las zonas donde están ubicados.

La distribución de estos bienes incluye predios en distintas provincias: en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hay un terreno en la zona de vías entre Retiro y Palermo; en Buenos Aires, varios, ubicados en localidades como Salazar, Mariano H. Alfonzo, Barrow y Pablo Podestá; en Córdoba, tres terrenos en la costanera del Embalse de Río Tercero; un inmueble en Candelaria, Misiones; tres predios en La Pampa vinculados a la estación Lonquimay; y dos sectores en Esquel, Chubut, cerca del Río Los Bandidos.

La AABE conservará la administración de los bienes estatales, pero cada acto de enajenación requerirá la aprobación previa del Poder Ejecutivo. Así, el Estado busca mejorar la gestión de sus propiedades y evitar gastos derivados de inmuebles abandonados o sin uso efectivo.