El municipio de Hernández analiza la posibilidad de desprenderse de terrenos de su propiedad para reunir fondos que permitan abonar el medio aguinaldo, en medio de una significativa caída de la recaudación y un contexto inflacionario que presiona las finanzas locales.

La coparticipación que recibe el municipio no ha sufrido incrementos respecto al año anterior, mientras que los costos en servicios y combustibles se dispararon, generando un desajuste en el presupuesto. Esta situación no solo afecta el pago de salarios, sino también la seguridad civil y las tareas de bomberos voluntarios, quienes enfrentan atrasos en subsidios nacionales y provinciales para el Plan Provincial del Manejo del Fuego. La institución depende actualmente de donaciones de vecinos y empresas para sostenerse.

El crecimiento en la demanda social también es preocupante. La necesidad de medicamentos y alimentos aumentó notablemente, alcanzando incluso a trabajadores asalariados con problemas para llegar a fin de mes. La obra pública quedó relegada ante la urgencia de cumplir con el pago de sueldos y garantizar la prestación de servicios básicos.

En respuesta a esta situación, el intendente de Hernández solicitó al gobernador una distribución equitativa de los aportes del tesoro nacional (ATN) que recibe la provincia, independientemente de las diferencias políticas, con el fin de fortalecer las arcas municipales y aliviar la presión financiera.