El jefe de Gabinete, Diego Santilli, enfocó sus esfuerzos en conseguir los votos necesarios para que el Senado apruebe la reforma de la Zona Fría, un programa estatal que hasta ahora otorgaba descuentos en la tarifa de gas a municipios afectados por bajas temperaturas.
El proyecto, que ya cuenta con aprobación en Diputados, propone limitar los subsidios y modificar la fórmula de cálculo, lo que dejaría fuera a unos 1.240.000 hogares de 94 municipios bonaerenses. En lugar de aplicar un porcentaje sobre el total de la factura, el descuento se focalizaría únicamente en el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), que representa solo una parte del costo final.
Actualmente, los usuarios beneficiados reciben un descuento del 30% o 50% sobre la factura total. Con la nueva normativa, el subsidio dejará de cubrir los cargos por Valor Agregado de Distribución (VAD) y el transporte troncal de gas, lo que implicará un aumento generalizado en las tarifas, incluso en las provincias patagónicas que mantienen subsidios.
En una reunión con legisladores aliados a La Libertad Avanza, Santilli y la también dirigente Patricia Bullrich repasaron el escenario de los votos en el Senado, donde todavía no cuentan con el respaldo suficiente para la sanción definitiva. El Gobierno prioriza la sanción de esta ley y negocia con senadores del Norte Grande, quienes reclaman la creación de una zona cálida para el verano y una reducción tarifaria eléctrica como contraprestación antes del tratamiento legislativo.
El ajuste busca que el Estado ahorre recursos por un monto estimado en miles de millones, pero la propuesta genera resistencia entre las provincias y las fuerzas políticas que defienden el acceso al gas subsidiado en zonas vulnerables. Mientras el presidente Javier Milei impulsa la iniciativa como prioritaria, la oposición y algunos aliados advierten dificultades para alcanzar los votos en cámara alta.