El gobernador Alfredo Cornejo confirmó que viajará a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante la última semana de agosto para mantener reuniones clave relacionadas con la agenda política nacional. Aunque no está confirmada una entrevista con el presidente Javier Milei, fuentes cercanas al mandatario mendocino no descartan un encuentro directo con la máxima autoridad del Ejecutivo nacional.
En caso de no concretarse la reunión con Milei, Cornejo tiene previsto reunirse con figuras relevantes del Gobierno, como el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con quien mantiene un diálogo fluido para negociar partidas presupuestarias y avanzar en temas parlamentarios, y también con Eduardo “Lule” Menem. La visita oficial a la Casa Rosada se enmarca en un momento clave para el oficialismo, que impulsa la conformación de un frente político más amplio que incluya sectores del radicalismo y el PRO.
El objetivo de esta articulación política es ofrecer gobernabilidad y previsibilidad económica de cara a los próximos procesos electorales. Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, expresó que construir una coalición con el PRO, el radicalismo y fuerzas provinciales es fundamental para lograr mayor espacio de gobierno y otorgar certezas para el ciclo económico. Sin embargo, advirtió que el acuerdo implicará concesiones de todas las partes involucradas.
Uno de los asuntos legislativos centrales que motivan la visita de Cornejo es la reforma electoral, cuyo eje principal sería la suspensión o eliminación definitiva de las PASO a nivel nacional. Esta reforma requiere una mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso y constituye una prioridad para el Gobierno. Mientras tanto, Mendoza ya definió mantener las primarias con posibles ajustes, aunque no hay postura oficial del equipo de Cornejo sobre el plan nacional.
Bullrich destacó además la necesidad de integrar a las provincias dentro del armado político para contar con una base más sólida y estable en el Congreso. En este sentido, la Casa Rosada busca consolidar alianzas con gobernadores considerados dialoguistas, entre ellos Cornejo, para facilitar la aprobación de leyes estratégicas que impulsen la agenda del Ejecutivo nacional.