Desde el 19 de agosto de 2026, el transporte público rural de Tucumán eliminará el pago en efectivo, obligando a los pasajeros a utilizar medios electrónicos para adquirir sus boletos. Esta medida, anunciada por la Dirección General de Transporte, extiende a las líneas rurales el modelo digital que ya operaba en los servicios urbanos e interurbanos.
Los colectivos rurales incorporarán validadores que aceptarán diversas formas de pago electrónico. Entre los medios disponibles estarán la Tarjeta Independencia, tarjetas de débito y crédito Visa y Mastercard, Naranja Visa, códigos QR, y dispositivos con tecnología NFC como celulares y relojes. Además, el sistema permitirá la inclusión de futuros métodos electrónicos que se añadan.
Para facilitar la transición, las empresas de transporte distribuirán equipos de recarga en las localidades del interior provincial. También será posible acreditar saldo en la Tarjeta Independencia en cualquier comercio autorizado, tanto en zonas urbanas como rurales, evitando la dependencia exclusiva de puntos de recarga específicos.
Más allá de reemplazar el dinero en efectivo, el cambio tecnológico permitirá registrar cada boleto vendido, incluyendo origen, destino y horarios de conducción, información crucial para mejorar la planificación del servicio y controlar la recaudación. Se prevé la puesta en marcha próxima de un sistema de seguimiento en tiempo real, Bizland Independencia Virtual, que ofrecerá a los usuarios la posibilidad de consultar la ubicación exacta de los colectivos rurales desde sus dispositivos móviles.
Además, se implementará la entrega de nuevas tarjetas para beneficiarios especiales. A partir de fines de 2026 y comienzos de 2027, jubilados y estudiantes recibirán credenciales electrónicas que reemplazarán los actuales troqueles, y se avanzará en una credencial específica para personas con discapacidad que gozan de gratuidad total. El sistema permitirá identificar cada tipo de beneficio dentro del esquema digital, asegurando que nadie pierda acceso durante el proceso de cambio.
La digitalización del transporte rural representa un reto particular, ya que estos servicios conectan localidades alejadas con infraestructura y redes de comunicación menos desarrolladas. La eliminación del efectivo mejorará la seguridad para los choferes, disminuirá irregularidades en la gestión del dinero y brindará datos más precisos para la mejora continua del sistema.