Antes de partir hacia Estados Unidos, Javier Milei convocó a una docena de influencers libertarios en la residencia de Olivos para dialogar sobre la estrategia política y comunicacional de su Gobierno. En este encuentro, el liderazgo del presidente quedó alineado con un sector que apoya su visión, en un momento de creciente confrontación con medios y periodistas.

Entre los asistentes estuvieron los diputados Lilia Lemoine y Sergio “Tronco” Figliuolo, ambos con influencia directa sobre Milei. El vínculo con estos referentes tuvo lugar en un contexto interno complicado por una crisis vinculada al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien recibió respaldo explícito del presidente y su entorno. Las conversaciones también abordaron las reformas pendientes, la situación económica y el manejo del discurso público entre redes sociales y medios tradicionales.

El encuentro se dio horas después de que una denuncia contra Adorni agitara nuevamente la escena política. Un contratista manifestó haber recibido un pago en efectivo por trabajos en una propiedad, lo que generó nuevas repercusiones para el Gobierno. En paralelo, el presidente volvió a criticar con dureza a parte del periodismo, acusándolo de distorsionar la realidad y cuestionar la libertad de expresión real.

El grupo de influencers convocado por Milei incluye figuras alineadas con su proyecto y distanciadas de otros referentes libertarios que mantienen posturas más conflictivas. Entre ellos estaban “Mate con Mote”, Candela Vidal —concejala en Tres de Febrero—, “Herrero Libertario” y Elías, quienes dialogaron mano a mano con el mandatario en una reunión que promovió la unión de su base comunicacional.

Este gesto revela el intento del presidente por consolidar una red propia de apoyo en redes sociales y renovar el vínculo con sus seguidores. La “batalla cultural” que define su Gobierno atraviesa así un momento de refuerzo interno, mientras las tensiones externas con periodistas y sectores críticos continúan en aumento.