Cristian Girard, titular de ARBA, describió un escenario económico "realmente crítico" en la provincia de Buenos Aires. Según sus palabras, las políticas del gobierno nacional generan una "asfixia financiera" sobre las cuentas provinciales en un contexto de caída de la actividad, menor recaudación y creciente demanda social.

Girard planteó un diagnóstico de "dos velocidades" en la economía: sectores vinculados a actividades extractivas con buenos resultados en generación de divisas, frente a una fuerte contracción del consumo y la producción. "Los sectores afectados tienen mayor presencia en la provincia de Buenos Aires y los ganadores, menos; entonces la situación es realmente crítica", sostuvo en declaraciones a Splendid AM 990.

El funcionario señaló que el impacto se percibe en la vida cotidiana. Mencionó caída en ventas comerciales, aumento de la morosidad y mayor endeudamiento de las familias. Además, alertó sobre el crecimiento de la usura barrial y sus derivaciones en seguridad. "La gente viaja peor, paga más, y ya no alcanza con el laburo y una changa", expresó.

Girard vinculó este escenario con el ajuste del gasto público nacional en un contexto de menor recaudación. Explicó que la caída en impuestos como IVA, Ganancias y el tributo al cheque repercute directamente en la coparticipación, reduciendo los recursos que recibe la provincia. "A eso se suman medidas discrecionales de no transferir fondos que le corresponden: es una asfixia financiera fuerte", afirmó.

Reconoció que la administración bonaerense atraviesa tensiones presupuestarias que obligan a redefinir políticas públicas. Se refirió específicamente a la reconfiguración de la asistencia alimentaria tras la discontinuación del programa MESA. "Hay una necesidad de reorganizar para hacer más eficiente la asignación de recursos. La voluntad es sostener lo más posible la asistencia, sobre todo a los chicos en edad escolar", explicó.

Cuestionó también la respuesta del gobierno nacional ante los reclamos de intendentes por mayor asistencia: "Hubo una movilización de intendentes para pedir refuerzos y la respuesta fue una canchereada". Y rechazó las críticas oficiales sobre el gasto político. "Es un discurso demagógico. El gobierno asumió diciendo que la motosierra iba contra la casta y lo que está pasando es que la gente no tiene para comer", afirmó.