El Gobierno nacional desestimó el pedido de Autopistas de Buenos Aires S.A. (Aubasa) para suspender la licitación de cuatro tramos de rutas nacionales, entre ellos las rutas 3, 205 y 226, así como las autopistas Riccheri y Ezeiza-Cañuelas. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 411/26, firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo.
Con esta resolución, la administración nacional confirmó que el proceso de concesión avanzará sin interrupciones y dejando fuera a Aubasa de la selección final. La empresa estatal bonaerense había denunciado supuestas irregularidades y solicitado detener la licitación mientras se investigaban estos planteos.
El Gobierno justificó la exclusión de Aubasa señalando que la empresa no cumplió con requisitos esenciales establecidos en el pliego de la licitación. Esta situación se tradujo en la imposibilidad de considerar su oferta para las nuevas concesiones viales que abarcan rutas estratégicas en la provincia de Buenos Aires.
A pesar del rechazo al recurso administrativo presentado por Aubasa, sus autoridades mantienen abierta la opción de acudir a instancias judiciales para intentar revertir la decisión del Ejecutivo. En ese sentido, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, anticipó que se promoverá una ofensiva legal, argumentando que la Nación busca excluir a la empresa estatal de licitaciones clave para la operación de las rutas nacionales.
La medida representa un avance en la política de concesiones viales impulsada por el actual gobierno, que prioriza la continuidad y ejecución de estos procesos conforme a los criterios técnicos establecidos en los pliegos.

