La cifra oficial de fallecidos a causa de los recientes sismos en Venezuela podría crecer notablemente, advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS) en medio de la transición de las tareas de rescate a las labores de recuperación. Hasta ahora, se reportan más de 2.300 muertos y cerca de 16.000 personas quedaron sin hogar como consecuencia directa del desastre natural.
Ante esta situación, la OMS coordina la actuación de equipos médicos internacionales desplegados para atender a los heridos y reforzar el sistema sanitario local, que enfrenta limitaciones agravadas por años de crisis y falta de inversión. Esta precariedad ha provocado el éxodo masivo de personal de salud y la escasez crítica de medicamentos, situación que ya era grave antes del movimiento telúrico, con hospitales que carecían hasta del 37 % de los medicamentos esenciales.
La organización ha movilizado recursos urgentes para enfrentar la emergencia: desembolsó fondos por un millón y medio de dólares y envió toneladas de suministros médicos. En los próximos días, otras 28 toneladas llegarán para complementar la asistencia. Además, el gobierno venezolano solicitó la activación del mecanismo internacional para el despliegue de equipos médicos de emergencia, que ya cuenta con siete unidades operativas en las zonas más afectadas.