La campaña 2025/26 marca un punto de inflexión para el girasol argentino. Con 3,1 millones de hectáreas sembradas, la mayor superficie desde 1999/00, y condiciones climáticas favorables, la producción nacional alcanzaría 6,6 millones de toneladas, según informes de la Bolsa de Comercio de Rosario. La Secretaría de Agricultura estima cifras superiores a los 7 millones de toneladas, lo que significaría un récord absoluto en los registros oficiales.
El crecimiento fue generalizado en todas las regiones productoras. La Región Norte —Santiago del Estero, Chaco, Tucumán, Salta, Formosa, Corrientes y norte de Santa Fe— alcanzaría un récord histórico de 1,57 millones de toneladas, más que triplicando su promedio de cinco años. La Región Centro llegaría a 1,89 millones de toneladas, su mejor nivel en 27 años, mientras que la Región Sur aportaría 3,16 millones de toneladas, volumen no registrado desde la campaña 1999/00.
El éxito productivo expone los límites de la infraestructura. Argentina cuenta con 17 plantas activas procesando girasol, con capacidad total de molienda de 6,6 millones de toneladas anuales considerando operaciones de 330 días. Esto significa que la cosecha récord prácticamente satura la capacidad industrial del país. Además, el 77% del girasol con destino portuario identificado termina en el Gran Rosario, concentrando la presión logística en una zona del país.
El fenómeno más destacable es la explosión en exportaciones de semilla sin procesar. En el primer cuatrimestre del año ya superan el millón de toneladas. La proyección total para la campaña es de 1,1 millones de toneladas, quintuplicando la campaña anterior. Esta demanda proviene de la Unión Europea y Turquía, impulsada por la caída productiva en Europa del Este, especialmente en Rumania, Bulgaria y Ucrania. Este último país pasó de representar entre el 28% y 30% de la producción mundial hace cinco campañas a apenas el 20% en el ciclo actual.
Regionalmente, la Región Norte genera un superávit de 1,27 millones de toneladas dirigidas al Gran Rosario. La Región Sur resulta excedentaria con 0,59 millones de toneladas, mientras que la Región Centro presenta un déficit de 1,95 millones de toneladas por concentrar la mayor molienda y exportaciones. Los excedentes del norte y sur prácticamente compensan la necesidad del centro, aunque el balance nacional registra un leve faltante de 100.000 toneladas.
La Bolsa de Comercio de Rosario reconoce el enorme potencial del girasol argentino, pero plantea interrogantes clave: si el auge exportador de semilla será temporal o representará demanda estructural que compita con la industria aceitera; si el país podrá sostener estándares sanitarios premium, y si la infraestructura logística estará a la altura de una cadena en crecimiento acelerado.