El general Alí Abdollahi, del mando central del ejército iraní, advirtió el lunes que cualquier fuerza armada extranjera, especialmente la estadounidense, será atacada si pretende acercarse o entrar al estrecho de Ormuz. La advertencia llegó después de que el presidente Donald Trump anunciara que Washington comenzaría a escoltar barcos a través de esta vía marítima estratégica.
"Hemos afirmado reiteradas veces que la seguridad del estrecho de Ormuz está bajo el control de las fuerzas armadas de la República Islámica de Irán y que, en cualquier circunstancia, cualquier paso seguro debe coordinarse con estas fuerzas", sostuvo Abdollahi en un comunicado difundido por la cadena estatal IRIB.
Simultáneamente, la cancillería iraní llamó a Estados Unidos a "adoptar un enfoque razonable" y abandonar sus "exigencias excesivas" en las negociaciones de paz entre ambos países. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baqai, señaló que la prioridad del gobierno es poner fin a la guerra. "No podemos ignorar las lecciones del pasado. Hemos negociado en dos ocasiones sobre los aspectos nucleares y, al mismo tiempo, hemos sido atacados por Estados Unidos", expresó en rueda de prensa.
En tanto, Estados Unidos entregó a Pakistán 22 marineros de un buque iraní incautado. Según comunicó Islamabad, estos miembros de la tripulación del portacontenedores "MV Touska" fueron evacuados como "medida de fomento de la confianza" y serían entregados a las autoridades iraníes el mismo día.
Desde París, el presidente francés Emmanuel Macron abogó por una reapertura "coordinada" del estrecho entre Irán y Estados Unidos, pero se mostró escéptico respecto a la operación anunciada por Washington, considerando que su marco es "poco claro". Macron enfatizó la necesidad de un acuerdo bilateral para restablecer la circulación en esta vía marítima clave para el suministro energético mundial.
En otro frente, Irán ejecutó el lunes a tres manifestantes detenidos durante las protestas de enero en la ciudad de Mashad, acusados de colaborar con Israel y Estados Unidos. Los ejecutados fueron identificados como Ebrahim Dolatabadi, Mehdi Rasouli y Mohammadreza Miri, según anunció la agencia Mizan del Poder Judicial iraní.