Laboratorios Richmond lanzó en abril de 2026 la vacuna Boostagen-2®, una formulación de refuerzo contra pertussis, tétanos y difteria con tecnología recombinante aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y la Agencia Europea de Medicamentos. El desarrollo, realizado en alianza con la empresa BioNet de Tailandia, representa una innovación para la inmunización de adolescentes, adultos y embarazadas en un contexto de resurgimiento preocupante de la enfermedad en Argentina y la región.

Los casos de tos convulsa, causada por la bacteria Bordetella pertussis, escalaron significativamente. Según el Boletín Epidemiológico Nacional Nº 799, entre enero y finales de febrero de 2026 se registraron 215 casos, frente a 87 en el mismo período de 2025. El 50% corresponde a menores de dos años, aunque un 33% abarca niños de 3 a 14 años, evidenciando brechas de vacunación de largo plazo. La enfermedad es altamente contagiosa y puede transmitirse incluso por adultos y adolescentes con síntomas leves.

La principal diferencia de Boostagen-2® radica en su componente de pertussis. Las vacunas tradicionales utilizan una toxina inactivada químicamente con formaldehído o glutaraldehído, proceso que altera la estructura proteica y reduce hasta un 80% los sitios de reconocimiento para las células de defensa. En cambio, la tecnología recombinante modifica la toxina mediante ingeniería genética. "Estas mutaciones eliminan la toxicidad, pero preservan la estructura original de la proteína", explicó el doctor Maximiliano Bergman, director médico de Laboratorios Richmond. Esto permite que el sistema inmune genere anticuerpos más fuertes y efectivos contra el patógeno.

Los ensayos clínicos muestran superioridad inmunológica respecto a vacunas tradicionales. En adolescentes de 9 a 17 años, un estudio publicado en The Lancet Child and Adolescent en diciembre de 2024 registró una tasa de seroconversión antipertussis del 94%, frente al 71% del comparador Adacel, con concentraciones de anticuerpos IgG tres veces mayores. En adultos y adultos mayores la tasa fue del 90% contra el 74% del comparador. En embarazadas, la respuesta antipertussis fue hasta dos veces mayor a los 28 días de vacunación, con mejor transferencia de anticuerpos al recién nacido.

La caída de coberturas de vacunación desde 2020 emerge como causa central del aumento de casos. La cobertura en adolescentes de 11 años fue de apenas 54% en 2024, muy por debajo del umbral recomendado del 95%. En embarazadas alcanzó el 72%, aunque en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue apenas del 49%. Esta brecha reduce la protección pasiva en recién nacidos, que solo reciben la primera dosis a los dos meses de vida.

La tos convulsa comienza con síntomas leves en vías respiratorias superiores y evoluciona hacia una tos paroxística con inspiración brusca, frecuentemente acompañada de vómitos. Los menores de 5 años, especialmente lactantes menores de seis meses, registran las formas más graves y la mayoría de fallecimientos. La Organización Panamericana de la Salud advirtió que el resurgimiento afecta toda la región en los últimos dos años e insiste en recuperar niveles históricos de inmunización infantil y en embarazadas.