La producción de vehículos en Argentina sufrió un retroceso significativo durante la primera mitad de 2026, acumulando una caída del 18,3% en comparación con el mismo período del año anterior. Según la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), se fabricaron poco más de 204.000 unidades, frente a las más de 250.000 del semestre previo.
El descenso se concentró principalmente en los automóviles, que bajaron un 37,2%, mientras que la producción de utilitarios cayó en menor medida, un 2,9%. Este desempeño responde tanto a la presión de vehículos importados, en especial de origen chino, como a un cambio estructural en las terminales, donde algunas decidieron dejar temporalmente de fabricar vehículos livianos para enfocarse en pick-ups.
Las ventas internas también reflejaron la tendencia negativa. Los patentamientos disminuyeron un 12,8% en junio y cerraron el primer semestre con una caída del 23,7% en comparación interanual. Por su parte, las ventas a concesionarios cayeron un 26,3% en junio. Sin embargo, la comercialización de autos chinos creció exponencialmente, con un aumento de más del 1.500% en los primeros seis meses.
En el mercado externo, las exportaciones automotrices igualmente mostraron una merma, con una caída del 2,1% en el primer semestre y del 1,7% en junio. Brasil, principal destino de las exportaciones argentinas con cerca de dos tercios del total, fue el mercado más afectado, aunque también se redujeron los envíos hacia Paraguay. En contraste, aumentaron las exportaciones a países como Chile y Colombia.
Este escenario refleja un panorama complejo para la industria local, marcada por la competencia regional de vehículos chinos y un proceso de reestructuración productiva en las terminales automotrices que repercute en la capacidad de fabricación y comercialización tanto para el mercado doméstico como para el externo.