La venta de los activos de SanCor quedó suspendida por orden de la Justicia, luego de que un fideicomiso acreedor presentara un recurso cuestionando el marco de la licitación. La medida interrumpe el proceso hasta que la Cámara de Apelación analice los aspectos legales del mecanismo aprobado para la comercialización de la cooperativa.
El principal cuestionamiento surge del fideicomiso Fidulac S.A., que argumenta que el esquema de venta segmenta la empresa al ofrecer por separado las plantas industriales, las marcas y otros bienes, lo que afectaría el valor económico de la compañía y pondría en riesgo la continuidad productiva. Además, se impugnan posibles irregularidades en la elaboración del pliego, la participación del Comité de Acreedores, el rol de la sindicatura y la valoración base que define los precios.
Originalmente, un juez había rechazado la apelación por cuestiones formales relacionadas con la representación del fideicomiso, pero la Cámara revirtió esa decisión al considerar válida la representación legal de Fidulac. Los miembros del tribunal destacaron que el pliego de la licitación es crucial, ya que establece las condiciones y montos que, una vez aplicados, podrían generar efectos difíciles de modificar.
En esta etapa, la Justicia todavía debe analizar el fondo del recurso para determinar si los reclamos tienen mérito. Mientras tanto, la suspensión de la licitación continuará vigente y se evaluará si el procedimiento vigente se ajusta a la Ley de Concursos y Quiebras o si se requieren ajustes.
Entre los activos involucrados, la Justicia valuó en 52,1 millones de dólares el patrimonio de SanCor, de los cuales 24,7 millones corresponden a marcas y bienes intangibles, considerados los más valorados por posibles compradores y actores interesados en el proceso de venta.