La venta dividida de los activos de SanCor Cooperativas Unidas Limitada quedó paralizada tras una decisión judicial que suspendió el esquema licitatorio aprobado semanas antes. La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de la Quinta Circunscripción Judicial de Santa Fe aceptó el recurso presentado por la empresa Fidulac S.A., propietaria del empresario Gustavo Scaglione, que cuestiona la legitimidad del procedimiento licitatorio vigente.
El tribunal con sede en Rafaela concedió con efecto suspensivo los recursos de apelación y nulidad interpuestos contra la resolución judicial del 11 de junio, que establecía la venta de los activos de SanCor divididos en siete lotes, con un valor mínimo total cercano a los 52 millones de dólares. La medida implica la suspensión temporal de la licitación hasta que se resuelva el fondo del reclamo.
El origen del conflicto estuvo en una disputa procesal sobre la validez de una presentación judicial. Fidulac había presentado un recurso de revocatoria contra la aprobación del pliego licitatorio, pero el juez de primera instancia lo declaró inexistente debido a que el escrito contaba únicamente con una firma electrónica y no con la firma manuscrita del representante legal, Gustavo Scaglione. La parte recurrente llevó el caso ante la Cámara, argumentando que la firma electrónica es válida y que la decisión de no reconocerla vulneró su derecho de defensa y el debido proceso.
En el fondo, Fidulac busca evitar que SanCor se venda de manera fragmentada y plantea que la Ley de Concursos y Quiebras establece la prioridad de vender empresas como unidades económicas integrales durante procesos de quiebra. Según la empresa, la autorizar la venta dividida en siete lotes sin una fundamentación clara, el tribunal de primera instancia no respetó esta premisa legal. Los activos incluyen unas seis plantas industriales, valoradas en aproximadamente la mitad del total, y marcas y bienes comerciales que completan el resto.
El fallo de la Cámara representa un nuevo revés en la liquidación de la histórica cooperativa láctea, y mantiene en suspenso la definición sobre cómo se procederá con la venta definitiva de SanCor. El desenlace del caso dependerá ahora de la resolución sobre el fondo del planteo presentado por Fidulac, que cuestiona no solo la forma, sino también el fondo del proceso licitatorio autorizado por la justicia local.