Portugal confirmó su clasificación a los octavos de final del Mundial con una victoria agónica de 2-1 ante Croacia, en un partido disputado en Toronto que mantuvo la emoción hasta el último minuto. La apertura del marcador llegó temprano, pero el equipo portugués supo reponerse para imponerse con goles que marcaron momentos clave del encuentro.

La primera anotación fue obra de Ivan Perisic para Croacia, que inauguró el marcador muy pronto en el partido. Cristiano Ronaldo, desde el punto penal, empató para Portugal, firmando así su primer gol en un partido eliminatorio de Mundiales, un récord para un jugador de 41 años. Ya en el segundo tiempo, Gonçalo Ramos anotó el gol del triunfo apenas iniciado el complemento, asegurando el pasaje a la siguiente ronda para su selección.

MunicipiosAR Argentina
Buenos Aires Patagonia NOA NEA
Noticias de municipios
de toda Argentina
Más de 500 municipios cubiertos
VER NOTICIAS →

El clima del partido se mantuvo tenso cuando Croacia casi logra el empate con un gol en propia puerta que finalmente fue anulado tras una revisión exhaustiva del VAR. El cotejo siguió con intensidad y un prolongado tiempo adicional hasta que el árbitro decretó el final, dando por sentenciada la victoria portuguesa.

Durante el desarrollo, Portugal mostró dominio de posesión y generó varias llegadas claras al arco rival, aunque se topó con una defensa croata bien plantada y un portero destacado. Cristiano Ronaldo fue reemplazado en la segunda mitad y mostró gestos de molestia al salir del campo, siendo sustituido por Rubén Neves. El planteo táctico portugués supo aprovechar sus momentos y concretar acciones que definieron el resultado.

En la siguiente instancia, Portugal enfrentará a España, un duelo ibérico esperado que tendrá lugar en Dallas. España avanzó con una contundente victoria frente a Austria, preparando así un choque entre vecinos que despertará gran atención.

Este resultado consolida a Portugal en la fase eliminatoria, gracias a una actuación marcada por la experiencia de su estrella y el aporte decisivo de jugadores jóvenes, reflejando un equilibrio entre veteranía y renovación en el equipo lusitano.