La edición 2026 de la Met Gala destacó por su lema “Fashion is Art”, que transformó la alfombra roja en una pasarela de verdaderas obras artísticas. Para esta ocasión, figuras como Nicole Kidman, Doja Cat y otros talentos emergentes llevaron propuestas que buscaban desafiar los límites convencionales del vestuario. Diseñadores argentinos analizaron qué elementos funcionaron y cuáles quedaron por debajo de las expectativas.
Uno de los aspectos más resaltados fue el predominio de los «naked dress» y las transparencias, que marcaron tendencia en varios looks. El vestido de Cara Delevingne fue ejemplo de esta corriente, combinando una parte delantera sencilla con un respaldo bordado a mano que representaba la figura humana, lo que resalta el cuerpo como una obra de arte en sí misma.
En cuanto a las anfitrionas, Nicole Kidman se impuso por su elección de un vibrante vestido rojo de Chanel, que acompañó con extensiones largas que potenciaron su imagen. Su hija Sunday Rose también destacó con un diseño volumétrico en tonos lilas y beige, con un parecido conceptual en silueta y pelo que dotó de armonía visual a la dupla. Sin embargo, no todos los especialistas compartieron la aprobación unánime hacia otras figuras como Lauren Sánchez, cuyo estilo fue considerado bello pero desconectado del concepto artístico de la gala.
Emma Chamberlain fue otro foco de atención favorable para los expertos. Su vestido Mugler, pintado a mano con técnicas que remiten a cuadros impresionistas, logró conjugar modernidad, sofisticación y feminidad, recibiendo elogios por reflejar exactamente el espíritu del evento.
La audacia de Doja Cat también generó debate. Vestida de Saint Laurent con un diseño moderno en neopreno color nude, combinó innovación y estilo, lo que la posicionó como una de las invitadas mejor evaluadas por su originalidad y ejecución.