El estado crítico en el que se encuentran las rutas nacionales del país genera preocupación ante el inminente inicio de las vacaciones de invierno. Según un dirigente de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), la mayor parte de la red vial está deteriorada, poniendo en riesgo a millones de viajeros.
El representante sindical afirmó que prácticamente no existe provincia ni ruta nacional que esté en condiciones óptimas. Esta situación se debe a la falta de inversión sostenida a lo largo del tiempo, que afecta directamente el mantenimiento y la seguridad de las calzadas.
La temporada invernal acentúa aún más las dificultades, especialmente en la Patagonia y las zonas cordilleranas. Los trabajadores encargados de despejar caminos denuncian la escasez de insumos esenciales como cuchillas y soluciones salinas, indispensables para garantizar la transitabilidad en condiciones de nieve y hielo.
El dirigente también cuestionó el plan oficial para la concesión y privatización de una parte significativa de la red vial nacional. Actualmente, la red concesionada bajo peaje alcanza poco más de 6 mil kilómetros, pero el gobierno propone transferir más de 9 mil kilómetros a empresas privadas en una primera etapa, con miras a llegar a unos 20 mil kilómetros en manos corporativas.
No obstante, el financiamiento de estas concesiones proviene en gran medida de recursos estatales, mediante préstamos con condiciones favorables otorgados por el Banco de Comercio Exterior, dependiente del Ministerio de Economía. Esto contradice la imagen de inversiones totalmente privadas, ya que el Estado subvenciona indirectamente al sector privado.
Además, se anticipa que este esquema podría ser insostenible, pues muchos tramos viales no generarían la rentabilidad suficiente para mantenerlos o desarrollar las obras esperadas. Una segunda etapa del plan gubernamental contempla transferir algunos corredores nacionales directamente a las provincias, lo que podría complicar aún más la gestión y el mantenimiento de estas vías.