Rusia elaboró un plan para suministrar a Irán una amplia flota de drones capaces de eludir interferencias y causar bajas significativas a tropas estadounidenses en el Golfo Pérsico y otras áreas. El proyecto, plasmado en un documento secreto del GRU, el servicio de inteligencia militar ruso, contempla entregar miles de unidades y capacitar a operadores iraníes en su manejo.
El borrador, considerado verosímil por fuentes regionales, propone el envío de 5.000 drones de fibra óptica de corto alcance, similares a los empleados en la guerra de Ucrania, junto con un número indeterminado de drones guiados por satélite con terminales Starlink para misiones de mayor alcance. Estos dispositivos permiten ataques precisos gracias a un control mediante cables de fibra óptica, evitando la interferencia de señales de radio, una táctica que ha transformado los combates en Ucrania y recientemente se observó en manos de Hezbollah en el Líbano.
Además, el plan incluye formar a operadores entre estudiantes iraníes que cursan estudios en Rusia, así como potencialmente reclutar aliados en Tayikistán y Siria, siempre tras una evaluación de lealtad para prevenir extremismos. El documento también detalla escenarios donde enjambres de drones atacarían embarcaciones de desembarco estadounidenses, identificadas como particularmente vulnerables.
Este programa, elaborado durante las primeras semanas de la guerra en Ucrania, surgió cuando existía el temor a un ataque terrestre estadounidense en Irán, específicamente una posible invasión para controlar la isla de Kharg, una terminal petrolera estratégica. Aunque no hay confirmación de que la propuesta fuera entregada o que el equipo haya sido enviado, la cooperación militar ruso-iraní parece intensificarse.
El uso de drones guiados por satélite y equipados con tecnología Starlink, bloqueada en Ucrania, sería una novedad en Oriente Medio, donde su acceso no está restringido. Sin embargo, podría enfrentar limitaciones futuras similares, aunque por ahora se espera que compliquen las operaciones estadounidenses en la región.
El documento señala que el compromiso de Rusia en Ucrania limita los recursos que puede destinar a Irán, y que existe un riesgo político y militar al involucrarse más en el conflicto. No obstante, destacan que la ayuda sería limitada y negable públicamente, evitando así un enfrentamiento abierto con Estados Unidos.

