El especialista en política norteamericana Joaquín Harguindey señaló que las elecciones en Estados Unidos presentan un panorama favorable para el partido demócrata en noviembre. Según su análisis, los comicios en ese país tienen un peso fundamental no solo para la propia nación, sino también para la estabilidad y el desarrollo de otras regiones, incluida América Latina.
Harguindey vincula su mirada política con una historia familiar profundamente conectada con Estados Unidos, cuya relación se inició con su abuelo, Fidel Jorge Harguindey. Este último, que mantuvo vínculos comerciales con firmas norteamericanas como Standard Oil, vivió un episodio clave en 1951 relacionado con la resistencia al peronismo. A partir de entonces, la familia consolidó sus lazos con Estados Unidos, aspecto que marcó la formación cultural y profesional de Joaquín.
Además del contexto personal, el politólogo destacó que Washington es un centro decisivo para definir políticas globales que afectan a múltiples países. En su opinión, las elecciones estadounidenses suelen tener un peso político y social más relevante que las propias elecciones en Argentina, por lo que su resultado influye directamente en el bienestar colectivo y en la pauta de reformas a nivel internacional.
A lo largo de su trayectoria, Harguindey combinó el manejo del inglés y el conocimiento profundo de la política estadounidense para interpretar las transformaciones y tensiones del poder en ese país. Este enfoque, basado en un pragmatismo con matices de sociodemocracia, apuesta a la posibilidad de que decisiones tomadas en Estados Unidos puedan tener un impacto humanitario y reformista a escala global.
Finalmente, su perfil bilingüe y su formación con fuerte impronta cultural entre ambos países posicionan a Harguindey como un actor potencialmente clave para representar a Argentina en Estados Unidos, continuando así un legado familiar iniciado por su abuelo hace décadas.

