El ejército de Israel declaró que dispone de una lista de blancos militares preparados para atacar si se reanuda la guerra contra Irán, en un contexto de negociaciones mediadas por Pakistán entre Estados Unidos e Irán que intentan poner fin al conflicto en Oriente Medio. El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, confirmó que el país está en alerta máxima para llevar adelante una campaña que busque consolidar sus posiciones y debilitar al régimen iraní.

Durante una visita al sur de Líbano, Zamir destacó que la cooperación con las Fuerzas Armadas estadounidenses permanece activa y constante. Además, expresó que la intención de Israel es aprovechar cualquier oportunidad para infligir daños a Hezbolá, la milicia chií que opera principalmente en Líbano, y que considera una amenaza directa para sus comunidades en la frontera norte.

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En este marco, el Ejército israelí anunció la muerte de Ahmed Qalib Balut, comandante de la Fuerza Radúan, una unidad de élite de Hezbolá, en un bombardeo ocurrido en Beirut. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atribuyeron a Balut la dirección de numerosos ataques terroristas contra sus fuerzas en el sur de Líbano y señalan que trabajaba para recuperar y fortalecer la capacidad operativa de esta fuerza bajo las órdenes de Irán. El primer ministro Benjamin Netanyahu confirmó la eliminación del líder desde el corazón de Beirut, subrayando que Balut creía tener inmunidad en la ciudad, la cual ya no existe.

A pesar del alto al fuego vigente desde abril y las conversaciones bilaterales que EE.UU. lidera para estabilizar la región, Israel mantiene activos sus operativos, tanto en Líbano como en la Franja de Gaza, donde continúan los ataques contra células terroristas. Desde el inicio del alto al fuego, las FDI informaron haber neutralizado a más de doscientos miembros de Hezbolá.

Por otra parte, el diálogo entre Estados Unidos e Irán, mediado por Pakistán, enfrenta dificultades para avanzar. La negativa iraní a asistir a una segunda ronda de negociaciones en Islamabad se vincula con incidentes como el bloqueo en el estrecho de Ormuz y la captura de buques iraníes por fuerzas estadounidenses, acciones que Teherán considera violaciones del acuerdo de alto el fuego. Sin embargo, ambos países mantienen contactos diplomáticos a través del canal pakistaní con el objetivo de evitar un recrudecimiento del conflicto.