El Congreso aprobó un proyecto que modifica el Régimen de Zonas Frías, reduciendo considerablemente el número de beneficiarios de subsidios al gas natural. De los cuatro millones de usuarios que accedían al descuento, solo quedará aproximadamente un millón, seleccionados ahora por nivel de ingresos y no por ubicación geográfica como antes.
La reforma revierte la ampliación que en 2021 había incluido nuevas áreas y limita los subsidios a regiones como la Patagonia, la Puna y el departamento de Malargüe, en Mendoza. Este cambio implica que muchas localidades dejarán de recibir el descuento en sus facturas.
Para garantizar el respaldo político, el gobierno negoció con gobernadores y acordó otorgar compensaciones parciales en tarifas eléctricas para algunas zonas cálidas que quedarán fuera del régimen. Además, se estableció un mecanismo para condonar las deudas que las distribuidoras eléctricas tienen con CAMMESA, la empresa mayorista del sector energético, lo que busca asegurar la continuidad operativa de estas compañías en medio del ajuste.
Los hogares que mantendrán el beneficio recibirán un descuento del 50% sobre el consumo medido en metros cúbicos de gas natural, pero esta reducción no alcanzará el cargo fijo de la factura. Esta focalización busca optimizar el uso de recursos fiscales con un ahorro estimado que oscila entre 200.000 y 460.000 millones de pesos anuales, destinados a equilibrar las cuentas públicas y reasignar fondos.
La iniciativa enfrentó críticas desde la oposición, que denunció un aumento tarifario para numerosas regiones y alertó sobre el impacto en la economía de hogares vulnerables. También cuestionaron la condonación de deudas a las empresas energéticas, advirtiendo que podría beneficiar a las corporaciones a costa de los usuarios finales.

