El legislador Pablo Farías planteó la necesidad de aumentar gradualmente el porcentaje obligatorio de corte de biocombustibles en combutibles líquidos, como naftas y gasoil, con el fin de reducir la dependencia de importaciones de combustibles fósiles y promover una matriz energética más diversa y sostenible en Argentina.
En un encuentro conjunto de las comisiones de Pequeñas y Medianas Empresas y de Comercio de la Cámara de Diputados, Farías sostuvo que el país cuenta con un gran potencial para producir biocombustibles y combustibles alternativos que no solo abastezcan el mercado interno, sino también permitan exportar, mejorando así el desempeño económico frente a la volatilidad de los precios internacionales del petróleo.
Durante la reunión, participaron representantes del sector energético y de biocombustibles, quienes expusieron las actuales dificultades y desafíos para el desarrollo pleno de la industria. Farías destacó que los productores necesitan previsibilidad normativa para planificar inversiones y crecer, algo que sería posible con una nueva ley que contemple las demandas del sector.
El proyecto impulsado por Farías forma parte de una iniciativa más amplia acompañada también por otros legisladores, como Carlos Gutiérrez, para actualizar el marco regulatorio y fortalecer la cadena de valor energética, especialmente de pequeños y medianos productores que en muchas zonas del interior nacional enfrentan dificultades para integrarse a la producción a gran escala.
Finalmente, el legislador subrayó la importancia de que el desarrollo energético incluya a todos los actores, sin exclusiones, para maximizar la producción y mejorar el posicionamiento internacional de Argentina en materia energética.

