La investigación por el asesinato de Francisco Villagoiz continúa en curso, y la Fiscalía no descarta que puedan sumarse nuevos implicados al proceso. Además, se evalúa la posibilidad de que el grupo que cometió el ataque contara con información previa que facilitara la localización de la víctima.
Tras la audiencia en la que se dictó prisión preventiva para los tres detenidos, el fiscal Gonzalo Iglesias explicó que el caso se investiga bajo la hipótesis de un robo planificado, ejecutado con roles definidos entre los agresores. Según la reconstrucción del hecho, una persona actuó como conductor y coordinador, mientras que otras dos ingresaron a la vivienda donde ocurrió el crimen.
En la lógica de la Fiscalía, uno de los atacantes redujo a un acompañante de Villagoiz presente en el lugar, y otro fue quien efectuó el disparo mortal. El número de personas involucradas podría superar a las tres ya imputadas, ya que no se descartan nuevas acusaciones a otros participantes.
Iglesias descartó la existencia de un vínculo previo entre los acusados y la víctima, señalando que no se detectaron relaciones o contactos entre ellos. Sin embargo, sostuvo que ciertos testimonios y elementos incorporados a la causa respaldan la hipótesis de un robo con claras intenciones, que quedó reflejada en las palabras de Villagoiz después de ser herido, cuando pidió que se llevaran todas sus pertenencias.
Respecto a una posible participación policial en el hecho, el fiscal indicó que esa línea de investigación no está cerrada, aunque hasta el momento no surgieron pruebas contundentes en ese sentido. Aclaró que descartar esa alternativa sin fundamentos sería un error y que la pesquisa continúa abierta en diferentes frentes.

