El uso prolongado del celular en el inodoro figura entre las causas más frecuentes que agravan las hemorroides, según explicó un especialista en proctología durante una entrevista con un medio alemán. La combinación de estar sentado por tiempos extensos y la atención focalizada en el teléfono genera una presión adicional en la zona rectal que puede desencadenar o empeorar esta condición.
Las hemorroides corresponden a un componente natural del revestimiento intestinal que se vuelve problemático solo cuando se inflaman, agrandan o prolapsan más allá de lo normal. El proctólogo aclaró que, aunque la palabra “hemorroides” es utilizada comúnmente para describir cualquier malestar anal, muchas veces se trata de condiciones distintas como trombosis o fisuras anales que requieren un diagnóstico preciso.
Gran parte de las personas convive con molestias como dolor, sangrado o picazón durante meses o años sin buscar ayuda médica debido a la vergüenza o el miedo. Sin embargo, la mayoría de los casos mejora con cambios simples en el estilo de vida, como reducir el tiempo en el inodoro, evitar esfuerzos, aumentar la ingesta de fibra y líquidos, y mantener actividad física regular. En la mayoría de los pacientes, los síntomas desaparecen en poco tiempo con estas medidas.
Cuando estos tratamientos básicos no resultan efectivos, existen procedimientos ambulatorios poco invasivos y casi indoloros, como la ligadura con banda elástica o la escleroterapia, que pueden resolver el problema. Durante la consulta, el especialista suele priorizar generar confianza, ya que muchos pacientes temen tanto el diagnóstico como la exploración, que en general es breve y no causa dolor significativo.
Además, revisar la zona anal permite descartar otras afecciones serias, como abscesos que requieren tratamiento urgente o, en raras ocasiones, tumores. La atención temprana evita complicaciones mayores y facilita la recuperación.