La tragedia causada por los terremotos que sacudieron Venezuela dejó un saldo oficial de 4.561 personas fallecidas y cerca de 30.000 desaparecidos hasta la fecha. El desastre también destruyó hogares y dejó a miles de familias sin techo, en medio de una dramática situación humanitaria.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que más de 17.900 habitantes permanecen sin viviendas y 20.231 personas están alojadas en 107 campamentos transitorios distribuidos en varias regiones del país. Hasta ahora, se asistió a un total de 128.324 familias, lo que evidencia la magnitud del operativo de emergencia.
En paralelo, la plataforma en línea “Desaparecidos Terremoto Venezuela” mantiene el registro de 29.877 personas no localizadas tras los terremotos, cifra que refleja la gravedad y el alcance de la crisis.
El desastre también provocó más de 1.200 réplicas sísmicas, que han dificultado las tareas de rescate y recuperación. En ese contexto, trabajan en el país más de 2.400 rescatistas internacionales junto a casi 31.000 funcionarios venezolanos y más de 30.000 voluntarios, quienes continúan con las labores de búsqueda, asistencia y contención social.
Ante la emergencia sanitaria, brigadas de México, Estados Unidos, Brasil y España instalaron hospitales de campaña en los refugios, donde se atienden enfermedades como afecciones respiratorias y problemas de salud mental derivados de la crisis. En La Guaira, un hospital móvil brasileño brinda atención general, pediátrica y ortopédica. En Caracas, España habilitó un centro sanitario en el Parque del Este para atender a los afectados en esa zona.
La directora médica de la organización mexicana Medical Impact destacó un incremento en enfermedades respiratorias dentro de los refugios, debido a la convivencia en espacios reducidos y las condiciones precarias. Estas atenciones resultan fundamentales para evitar una crisis sanitaria mayor en medio del desastre.
Además, la cooperación internacional ha contribuido con envíos para la recuperación de Venezuela. Rusia trasladó un importante cargamento humanitario con al menos 10 toneladas de insumos médicos, mientras que Brasil manifestó su compromiso con la reconstrucción del país afectado. Estas acciones forman parte del esfuerzo global para afrontar las consecuencias del desastre.