La novena edición del concurso internacional Milky Way Photographer of the Year presentó una selección de las 25 mejores fotografías de la Vía Láctea tomadas durante el último año en diversos sitios del planeta. La convocatoria batió su récord de participación con más de 6.500 imágenes de fotógrafos profesionales y amateurs provenientes de 15 países.
Las fotografías provienen de entornos variados, desde los Alpes del Sur en Nueva Zelanda y desiertos argentinos hasta el desierto de Atacama en Chile, la costa española, el Outback australiano y áreas remotas de Botsuana. El concurso no solo resalta paisajes naturales sino también escenas únicas, como la galaxia sobre los telescopios del Very Large Telescope en Chile, tomas desde la zona protegida y Patrimonio Mundial del Valle de la Luna en Argentina, y una de las primeras fotografías nocturnas desde un cañón de la Reserva India Hopi en Estados Unidos.
Entre las imágenes destacadas figuran fenómenos astronómicos y naturales, como las lluvias de meteoros de las Perseidas y las Gemínidas, una bola de fuego sobre la costa de Florida, la Vía Láctea elevándose sobre luciérnagas en Italia, y una vista dramática sobre un mar de nubes en La Palma. Cada fotografía fue seleccionada por su calidad técnica, originalidad y la historia que transmite, según Dan Zafra, editor de Capture the Atlas, blog organizador del evento.
El objetivo de este proyecto es más que mostrar belleza visual: busca incentivar a los fotógrafos a explorar cielos oscuros, conservarlos y conectar con la experiencia auténtica del cielo nocturno. Zafra advirtió que estos espacios limpios son cada vez más escasos y apeló a que las imágenes sirvan para valorar y proteger el legado natural que representan.
La temporada para fotografiar la Vía Láctea varía según el hemisferio: en el norte va de febrero a octubre, y en el sur de enero a noviembre, con mayo y junio como meses de mayor visibilidad. Todas las capturas de la colección se tomaron alejada de la contaminación lumínica, muchas en lugares remotos.
Entre los ejemplos más singulares está la imagen de Luis Cajete en el Parque Nacional de Monfragüe, España, donde logró capturar en una misma noche la transición entre la Vía Láctea de invierno y la de verano, una rareza observada pocas veces. La foto es para él un recuerdo valioso por el esfuerzo y el momento compartido con su familia.
El concurso de 2026 reafirma la fascinación mundial por nuestra galaxia y la creatividad para retratarla en contextos naturales difíciles de encontrar hoy, donde la contaminación lumínica limita cada vez más la observación directa.

