La Confederación Nacional de la Industria (CNI), junto con Amcham y la Cámara de Estados Unidos, enviaron una carta conjunta a funcionarios de ambos países solicitando la apertura de negociaciones que eviten la imposición de nuevos aranceles a productos brasileños. La iniciativa apunta a salvaguardar una relación comercial estratégica ante la investigación iniciada por Estados Unidos bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio, que busca sancionar prácticas que consideran desleales.

El pedido surge tras el diálogo bilateral intensificado después del encuentro entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, y propone una agenda estructurada en dos etapas: una de corto plazo destinada a resolver la investigación y evitar cargas adicionales, y otra de largo plazo para fortalecer la cooperación comercial y regulatoria.

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Como medidas prioritarias, las entidades destacan la necesidad de:

  • Aumentar el acceso al mercado estadounidense para productos clave como insumos industriales, bienes de capital y artículos vinculados a la seguridad energética, inteligencia artificial y centros de datos.
  • Impulsar la cooperación regulatoria para facilitar la inserción de productos en sectores automotriz, farmacéutico, salud animal y dispositivos médicos.
  • Apoyar la extensión de la moratoria vigente de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre aranceles a las transmisiones electrónicas.
  • Agilizar el proceso de examen de patentes en Brasil, en especial en salud y biofarmacéutica, y reforzar acciones contra la piratería y falsificación.
  • Desarrollar la cooperación en minerales críticos mediante investigaciones conjuntas, inversiones en procesamiento y creación de cadenas de suministro bilaterales seguras.
  • Implementar plenamente el Protocolo Anticorrupción del Acuerdo de Cooperación Económica y Comercial (ATEC) para mejorar transparencia.

La carta está dirigida a los ministros de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, al Representante Comercial de Estados Unidos y al Secretario de Estado estadounidense, buscando que el sector público impulse estos diálogos multilaterales. La estrategia busca además potenciar sectores estratégicos y asegurar un comercio bilateral estable ante presiones proteccionistas.