El presupuesto asignado al plan Remediar en 2026 cayó un 72% en términos reales respecto a 2023, según datos oficiales. Este fuerte recorte impactó directamente en la provisión de medicamentos esenciales, cuya entrega disminuyó un 52% en los últimos tres años, afectando a miles de pacientes que dependen del sistema público de salud para acceder a tratamientos gratuitos.
El plan Remediar, creado en 2002 para garantizar el acceso a medicamentos básicos como antibióticos, corticoides y antihipertensivos, enfrentó además un acotamiento en su vademécum. El Ministerio de Salud anunció que, de los 75 principios activos que incluía originalmente, se reducirá progresivamente a solo tres medicamentos para enfermedades cardiovasculares a partir de septiembre. Esto implica una reducción drástica en la variedad de tratamientos disponibles en el primer nivel de atención.
Un informe del Centro de Implementación e Innovación en Políticas de Salud (CIIPS) detalló que la cantidad de botiquines entregados a los centros de salud pasó de entre tres y cinco unidades por cada 100 habitantes a apenas una única unidad. Además, mientras 8.100 centros recibían botiquines, esa cifra caerá a unos 800 para finales de septiembre, concentrando así aún más la distribución.
Esta reducción afecta especialmente a poblaciones vulnerables, incluyendo niños, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas. Entre los insumos que dejan de llegar se encuentran antibióticos, analgésicos, antifebriles, hierro para controles prenatales, y medicamentos para condiciones como diabetes, hipotiroidismo y EPOC. La caída en la entrega de medicamentos ha generado críticas por la posibilidad de un “desabastecimiento” que compromete la continuidad de la atención básica.
El director nacional de Medicamentos y Tecnologías Sanitarias expuso en el Consejo Federal de Salud que las modificaciones buscan una mayor eficiencia y redefinición del programa, aunque esta decisión fue cuestionada por funcionarios provinciales y organizaciones de salud que alertan sobre el riesgo de dejar sin cobertura a sectores que históricamente dependieron del plan Remediar.