España y Bélgica concluyeron su enfrentamiento en un empate 1-1 durante los cuartos de final del Mundial, un encuentro marcado por la intensidad y las modificaciones estratégicas en ambos equipos. España abrió el marcador tras una jugada colectiva por la banda derecha, que terminó con un rebote del arquero belga y un gol de Fabián Ruiz.
Bélgica respondió antes del cierre del primer tiempo con un tanto de Charles De Ketelaere, surgido de uno de los primeros ataques contundentes que logró generar. El partido se mantuvo parejo, con momentos de dominio alternado y una fuerte presión de España en el segundo tiempo, aunque Bélgica apostó al contraataque para equilibrar el juego.
Durante la segunda mitad, las lesiones y los cambios fueron protagonistas. Bélgica debió reemplazar a su arquero titular Thibaut Courtois por lesión, ingresando Senne Lammens. Además, realizó varias modificaciones en busca de frescura y contundencia en el ataque, con la entrada de Lukaku, Witsel y otros jugadores clave. España también movió el banco: ingresaron Pedri, Ferran Torres, Nico Williams y otros para intentar aumentar la ventaja.
Previo al partido, Bélgica sufrió la baja de su capitán Youri Tielemans por una lesión en el calentamiento, lo que obligó a incluir a Nicolas Raskin entre los titulares. La selección belga también tiene en su plantel a Matías Fernández-Pardo, un jugador nacido en Bruselas de padre español y madre italiana, quien eligió defender a Bélgica pese a haber sido convocado previamente por las juveniles de España.
El encuentro tuvo dos pausas de hidratación en el segundo tiempo y mostró a España con una ligera superioridad en el control del balón, aunque Bélgica supo aprovechar espacios para generar peligro. El resultado final mantiene el suspenso del torneo y define el pase a semifinales en el próximo encuentro de ambas selecciones.