El inicio de junio traerá una serie de incrementos en varios servicios básicos y rubros de consumo que presionarán el costo de vida de las familias argentinas. Entre los cambios más visibles se encuentra la actualización del 3% en las boletas de agua y cloacas gestionadas por AySA en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), llevando la factura promedio cerca de los 30.000 pesos mensuales, con variaciones según la región.
En el sector de la salud, las compañías de medicina prepaga aplicaron aumentos que llegan hasta el 2,9% en las cuotas de junio. Este ajuste también impactará en los copagos y fue fundamentado en el crecimiento de los costos operativos hospitalarios, incluyendo insumos médicos, alquileres de espacios y honorarios profesionales.
Respecto a la vivienda, los contratos de alquiler regidos por la antigua Ley de Alquileres tendrán una actualización anual del 33,15%, determinada por el Índice de Contratos de Locación (ICL). En cambio, aquellos contratos bajo el nuevo régimen continúan sujetos a lo pactado entre inquilinos y propietarios.
El transporte público en la provincia de Buenos Aires subirá un 4,8% en las líneas de colectivos provinciales, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el aumento será del 4,6% para las líneas porteñas. Asimismo, el boleto de subte pasará a costar 1.558 pesos. A mediados de junio se esperan más actualizaciones para las líneas nacionales y trenes metropolitanos.
Los peajes en la Ciudad de Buenos Aires también se incrementarán un 4,6%, aplicando la fórmula de ajuste vinculada a la inflación. En el ámbito de las telecomunicaciones, las tarifas de telefonía, cable e internet aumentarán en promedio un 4,5%.
Por último, sigue latente la incertidumbre sobre la actualización del impuesto a los combustibles líquidos. Luego de postergarse la mayor parte del ajuste previsto para mayo, autoridades todavía no definieron si junio traerá incrementos en el surtidor, un factor que podría repercutir en el resto de los precios de la economía.

