El Gobierno de Corrientes puso en marcha una auditoría integral a los consorcios camineros encargados del mantenimiento de rutas rurales, con el objetivo de sanear su situación jurídica y operativa antes de la temporada de lluvias asociada al fenómeno El Niño. La medida responde a múltiples reclamos de productores y vecinos por el mal estado de los caminos.
El ministro de Obras y Servicios Públicos, Jorge Meza, explicó que la mayoría de los contratos vigentes con los consorcios ya vencieron y están en revisión por la Dirección Provincial de Vialidad. El análisis busca clarificar si los entes cumplen con los requisitos legales ante la Inspección de Personas Jurídicas para decidir si se renuevan convenios existentes, se firman nuevos o se rescinden aquellos que no estén en regla.
La revisión responde también a la previsión de que el fenómeno El Niño tendrá una intensidad fuerte, lo que aumentará el impacto sobre las rutas rurales. Para afrontar este escenario, el gobierno apuesta a contar con consorcios en condiciones operativas y legales para intervenir y mitigar los daños provocados por las lluvias.
El ministro reconoció que hubo demoras en el pago a los consorcios por parte del Estado provincial, lo que afectó su funcionamiento. Los desembolsos dependen de las certificaciones que realiza Vialidad sobre los trabajos realizados, retrasos que complicaron el mantenimiento habitual. Sin embargo, mientras se regulariza esta situación contractual, la Dirección de Vialidad realiza tareas propias para mantener las rutas en condiciones mínimas durante esta etapa de transición.