El uso de aires acondicionados con tecnología Inverter puede reducir el consumo energético en calefacción hasta un 77% frente a las estufas eléctricas tradicionales, según un estudio realizado por la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Esto representa una disminución considerable en la factura eléctrica, especialmente relevante en el contexto actual de tarifas con menores subsidios.

La diferencia radica en el modo de funcionamiento de los equipos. Mientras las estufas eléctricas, como caloventores, radiadores de aceite o estufas halógenas, generan calor mediante resistencias eléctricas y consumen más energía, los aires acondicionados emplean bombas de calor que trasladan calor desde el exterior al interior. Esta tecnología multiplica por cuatro o más el calor entregado por unidad de energía consumida, haciendo el proceso mucho más eficiente.

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El estudio comparó el consumo anual para calefaccionar una vivienda típica de 65 m² en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Las estufas eléctricas demandan 6,02 MWh, un aire acondicionado estándar requiere 1,58 MWh y uno equipado con tecnología Inverter apenas 1,34 MWh. En términos económicos, a diez años las estufas implicarían un gasto cercano a 6.100 dólares, mientras que un aire estándar costaría 1.600 dólares y un Inverter 1.355 dólares, aproximadamente.

El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) avala estos resultados y señala que los equipos Inverter, gracias a su compresor de velocidad variable, consumen un 35% menos que los modelos convencionales. Por ejemplo, con una capacidad de 2.200 frigorías y un uso de 20 horas semanales, un aire Inverter consume 40,49 kWh mensuales frente a 62,29 kWh de uno estándar.

Frente a estas diferencias, los especialistas aconsejan a los consumidores revisar cuidadosamente las etiquetas de eficiencia energética en los aparatos antes de adquirirlos. El sistema de etiquetado fue actualizado recientemente para facilitar la identificación de los equipos más eficientes. Esta medida puede ser clave para optimizar el consumo y reducir costos en calefacción eléctrica.