La Fórmula 1 anunció una serie de modificaciones que podrían redefinir el equilibrio entre los motores de combustión interna y los sistemas eléctricos en la temporada 2027. Tras las críticas recibidas por el predominio de la energía eléctrica en las primeras carreras del año, la FIA propone un cambio en la distribución de potencia para favorecer el motor tradicional.
El cambio principal se orienta a que el motor de combustión reciba un mayor flujo de combustible, aumentando así su potencia, mientras que la capacidad del motor eléctrico se reducirá. Se busca modificar la actual división 50-50 de la potencia entregada por cada sistema, pasando a un esquema 60-40 con ventaja para el motor térmico. Estas propuestas deberán ser revisadas y aprobadas por el comité de fabricantes de motores antes de su ratificación definitiva por la FIA.
En paralelo, el calendario de la próxima temporada sigue en discusión debido a la incertidumbre generada por el conflicto bélico en Medio Oriente. La cancelación de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita dejó un listado provisional de 22 carreras, pero algunas fechas podrían eliminarse o reemplazarse. Entre las opciones que se evalúan para mantener la cantidad mínima de competencias figuran la reintroducción de Turquía, cuyo regreso está previsto para 2027, y la posibilidad, aunque menos probable, de una doble fecha en Las Vegas.
Por otra parte, el piloto argentino Franco Colapinto, tras sumar puntos en Miami, se prepara para el Gran Premio de Canadá mientras entrena en el simulador de Alpine junto a Pierre Gasly en Enstone. Su desempeño servirá para medir el impacto de estas modificaciones técnicas en el rendimiento de los monoplazas.

