El Fondo Monetario Internacional (FMI) se apresta a definir en los próximos días un nuevo desembolso para Argentina en el marco del programa de Facilidades Extendidas firmado en 2025. La revisión del caso argentino será tratada en una reunión clave del directorio ejecutivo, donde podría aprobarse un aporte adicional de mil millones de dólares para el gobierno de Javier Milei.
Este avance se da luego de que, a mediados de abril, el equipo técnico del FMI y el equipo económico argentino alcanzaran un acuerdo técnico en reuniones celebradas en Washington. Esa confirmación habilitó la instancia final de evaluación política por parte del directorio del organismo, que ahora discutirá la segunda revisión del plan de financiamiento, cuyo monto total asciende a 20.000 millones de dólares.
En el mercado local, el posible giro genera expectativa por su impacto en las reservas del Banco Central y la estabilidad cambiaria, aspectos que se han vuelto críticos ante recientes tensiones sobre el dólar. A la par, consultoras privadas alertan sobre una desaceleración económica que se combina con un aumento de las presiones inflacionarias, complicando el panorama macroeconómico.
Desde la Casa Rosada, la intención es aprovechar el apoyo del FMI para mostrar confianza internacional en el programa económico vigente. Sin embargo, sectores del peronismo y sindicatos han renovado sus críticas hacia la dependencia del organismo y advierten sobre las consecuencias sociales que podrían implicar las metas de ajuste establecidas en el acuerdo.

