El dólar mayorista retrocedió apenas $1 y cerró en $1.397, tras tres días consecutivos de subas que habían generado tensión en el mercado cambiario. Esta leve caída ocurrió en una jornada marcada por la fuerte liquidación de divisas del sector agroexportador y la mirada puesta en el nivel de reservas del Banco Central. A pesar de esta corrección mínima, el valor se mantiene en niveles elevados y cerca del límite superior de la banda oficial.

Las expectativas financieras permanecen firmes en una tendencia de apreciación del dólar para los próximos meses. Un informe reciente de la consultora FocusEconomics estimó que la divisa oficial podría alcanzar un valor promedio cercano a los $1.687 hacia finales de año, muy por encima del precio actual. El mismo análisis advierte sobre un escenario de inflación elevada y un menor crecimiento económico durante 2026, lo que contribuiría a mantener la presión sobre el tipo de cambio.

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En el mercado de futuros, los contratos a mediano y largo plazo también reflejaron caídas marginales, aunque el consenso sigue señalando una trayectoria alcista. Los operadores proyectan que el dólar mayorista llegará a $1.405,5 hacia fines de mayo y escalará a $1.624,5 para diciembre, siguiendo la pauta de una devaluación gradual que bancos y consultoras coinciden en prever.

En paralelo, el dólar minorista cerró en $1.420 para la venta en el Banco Nación, mientras que el dólar turista o “dólar tarjeta” se mantuvo cerca de $1.846. Las cotizaciones financieras, como el dólar MEP y el contado con liquidación, operaron en torno a los $1.432, mostrando estabilidad relativa. Por su parte, el dólar informal tuvo una baja de $5 y terminó la rueda en $1.430 en las cuevas del centro porteño.

El Gobierno busca transmitir una imagen de calma y sostiene que el tipo de cambio se mantiene lejos del techo de la banda oficial, con un control estricto sobre la intervención en el mercado. Sin embargo, la situación de las reservas internacionales, aún frágil, y la incertidumbre económica mantienen las tensiones en el sector cambiario, donde los agentes financieros se preparan para posibles ajustes al alza durante los próximos meses.