La desocupación en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 7,3% en el cuarto trimestre de 2025, dejando sin trabajo a aproximadamente 126.000 personas. Así lo reveló el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA) en su informe anual sobre el Día Internacional del Trabajador, publicado el 4 de mayo de 2026. Los números, sin embargo, desnudan una crisis laboral más profunda que la que reflejan las cifras de desempleo abierto.

Cuando se incluye a quienes trabajan menos horas de las que necesitan o buscan mejorar sus ingresos, la presión total sobre el mercado laboral asciende al 12,7% de la población económicamente activa. Paralelamente, la participación en el mercado laboral llegó al 64,1%, mientras que la tasa de empleo se mantiene prácticamente estancada en 59,4%. Esta paradoja refleja una realidad inquietante: hay más personas intentando insertarse laboralmente, pero sin que existan suficientes oportunidades para absorber esa demanda.

El informe del IDECBA también destaca el crecimiento de formas de trabajo más precarias. El cuentapropismo avanza mientras que la subocupación alcanza al 9,3% de la población activa. Las mujeres resultan especialmente afectadas, presentando mayores tasas de desempleo y subocupación. Además, persisten fuertes desigualdades territoriales dentro de la Ciudad: las zonas del sur registran menores niveles de empleo que el norte y el centro.

En conjunto, los datos exponen un mercado laboral atravesado por tensiones. Aunque más personas participan activamente en la búsqueda de trabajo, crecen simultáneamente la desocupación, la precarización y las brechas sociales. El panorama actual plantea desafíos urgentes para la generación de trabajo digno, la estabilidad laboral y la reducción de las disparidades en el acceso al empleo.