La primera semana de mayo marcó un leve respiro para los consumidores argentinos. La inflación en alimentos y bebidas casi no se movió, registrando una baja de 0,01% en promedio, de acuerdo con un informe de la consultora Labour, Capital & Growth (LCG). Este dato pone fin a tres semanas seguidas de aumentos que habían llevado la inflación mensual a un ritmo cercano al 2,5%.
El análisis del informe de LCG se basó en datos recolectados de más de 8,000 productos en cinco supermercados de la Ciudad de Buenos Aires. Este seguimiento revela que las subas extremas de semanas previas, con picos del 1,4% y 1,3% semanales, dieron paso a una estabilización en ciertos rubros. Cabe señalar que desde enero solo en marzo se había registrado otra variación casi nula en los precios de los alimentos.
Los movimientos dentro de los diferentes sectores alimentarios evidencian una dinámica mixta. Por un lado, aumentaron los precios en productos de panificación, cereales y pastas, que subieron un 1,1%, además de aceites con un incremento del 1,0%. También treparon los lácteos y huevos (0,5%) y las comidas listas para llevar (0,2%).
En contraposición, algunos sectores experimentaron una baja en sus valores. Las verduras descendieron un 2,3%, mientras que el azúcar, miel, dulces y cacao bajaron 1,2%. Otros productos alimenticios y condimentos disminuyeron un 0,7%, y las bebidas e infusiones cayeron un 0,3%. De particular interés es que los precios de frutas y carnes se mantuvieron estables, con variaciones nulas luego de semanas de fuertes aumentos.
Estas oscilaciones compensadas explican la caída general en el índice de alimentos durante los días analizados. Según LCG, las subas en panificados y lácteos fueron contrarrestadas por las bajas en verduras y bebidas, lo que contribuyó a esta calma relativa en los precios.
Por su parte, la consultora EcoGo indicó que en abril la inflación de alimentos y bebidas alcanzó un 2,1% mensual, un aumento apenas superior al de marzo. Los analistas destacaron que el crecimiento fue moderado y con variaciones semanales controladas entre 0,3% y 0,5%. Esa estabilidad relativa mantiene en foco la necesidad de controlar los precios de la canasta básica, debido a su impacto directo en el consumo cotidiano de las familias argentinas.
EcoGo también subrayó que tanto los alimentos consumidos en el hogar como los de consumo fuera de él mostraron una suba equivalente, lo que influye en las expectativas inflacionarias para mayo, anticipando una inflación de abril que podría superar el 2,5%.
En los próximos días, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) difundirá el Índice de Precios al Consumidor correspondiente a abril, un dato clave para confirmar las tendencias observadas por las consultoras privadas.

