En un encuentro marcado por la superioridad en el control del balón de Arsenal, el partido finalizó 0-0 frente a un West Ham que apostó a la solidez defensiva para mantener el empate.
Arsenal dominó gran parte del juego, con más tiros al arco y una amplia ventaja en la posesión, que alcanzó casi el 70% durante ambos tiempos. Sin embargo, la eficacia de West Ham para bloquear los intentos ofensivos impidió que los visitantes lograran romper el cero en el marcador.
Las estadísticas reflejan la dinámica del partido: Arsenal realizó más de cuatrocientos pases, con un volumen alto de circulaciones y precisión, mientras que West Ham ejecutó menos pases pero contó con siete recuperaciones frente a una sola de Arsenal. En cuanto a faltas, el equipo local cometió más infracciones, lo que derivó en amonestaciones para jugadores como Jean-Clair Todibo y Crysencio Summerville.
El partido también tuvo modificaciones estratégicas: West Ham y Arsenal realizaron cambios en ambos periodos para intentar alterar el curso del juego. Entre los relevos destacados, entraron Kai Havertz y Martin Odegaard por parte de Arsenal, mientras que Pablo Felipe Pereira entró para West Ham.
Con un planteo defensivo y pese a la clara diferencia en oportunidades, West Ham sostuvo la igualdad con trabajo colectivo y presión táctica que limitaron las opciones de gol de su rival. El árbitro Chris Kavanagh mostró varias tarjetas amarillas, especialmente para los locales, pero no hubo expulsiones en el encuentro.

