Atlético Tucumán volvió a amargar a River en el Monumental con una victoria 1-0 que cortó una sequía de 464 días sin ganar como visitante. Tras el pitazo final, Leandro Díaz no perdió la oportunidad de bromear con su particular historial en Núñez: "Ya gané un par de partidos acá", soltó con una sonrisa pícara ante los micrófonos de ESPN.
El delantero tucumano tiene una relación especial con la cancha riverplatense. Su registro marca seis triunfos, tres empates y cuatro derrotas, pero el hito que permanece grabado en la memoria colectiva es aquel gol agónico que anotó con Lanús en el Clausura 2011, un tanto que condenó al Millonario a disputar la promoción y quedó en la historia como uno de los momentos más traumáticos para la hinchada de River.
Díaz, reconocido hincha de Boca desde su infancia, nunca ocultó la particular situación de aquel día. Años después confesó que bajo la camiseta de Lanús llevaba puesta la de Boca: "Mi ídolo de chico fue Palermo. El día que le hice el gol a River con Lanús tenía la camiseta de Boca abajo. Menos mal que no me la saqué, me mataban", relató en su momento.
Sobre el triunfo del Decano en esta oportunidad, el delantero fue más cauto en sus palabras. "Es un partido más. Nosotros lo necesitábamos porque fuimos un desastre todo el torneo", reconoció. Sin embargo, decidió dedicar la victoria a la hinchada de Atlético Tucumán, que atravesó una fase regular complicada. Lo cierto es que cada vez que Díaz pisa el Monumental, deja una huella que trasciende lo puramente deportivo.