La Cámara de Comercio Exterior, a través de su Comité de Dirección Ejecutiva (Gecex-Camex), resolvió mantener la tasa del 12% sobre las exportaciones de petróleo crudo y minerales bituminosos durante dos meses más. Esta medida fue anunciada por el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios con el objetivo de preservar la provisión interna de combustibles y asegurar el abastecimiento de materias primas para la industria refinadora nacional.
La prórroga se adoptó en respuesta al agravamiento del contexto geopolítico en Oriente Medio, con especial atención a la reanudación de tensiones entre Estados Unidos e Irán y las recientes inestabilidades en el Estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de petróleo a nivel global. Estos hechos han generado presión al alza sobre los precios internacionales del crudo, factores que motivaron una revisión de la política impositiva inicial.
El impuesto a las exportaciones fue establecido inicialmente mediante una medida provisional para compensar la reducción de impuestos federales al diésel. La intención original del gobierno era disminuir progresivamente el gravamen hasta eliminarlo, siempre que los precios internacionales permanecieran en niveles controlados. Sin embargo, las nuevas condiciones de mercado y las amenazas a la estabilidad del suministro llevaron a reevaluar esta estrategia.
El ministerio aclaró que la vigencia de esta extensión es de hasta 60 días, con una revisión prevista a los 30 días para analizar la evolución del escenario externo y ajustar la política si fuera necesario. Se enfatiza que esta es una medida temporal orientada a proteger el mercado interno frente a eventuales faltantes de combustibles derivados del petróleo.
El estrecho de Ormuz, clave para el paso de alrededor del 20% del petróleo que se comercia en el mundo, es un punto geoestratégico que ha generado preocupación por posibles interrupciones en el flujo de crudo debido a los recientes episodios de violencia y enfrentamientos militares en la región. Este contexto internacional afecta directamente la posición del gobierno argentino sobre las exportaciones petroleras y sus mecanismos fiscales.
Además, en paralelo a esta decisión, el ministro de Hacienda informó que se está revisando el calendario para la eliminación de subsidios vinculados al sector de combustibles. Ante la volatilidad en los precios internacionales, el gobierno adoptó una postura de cautela para cualquier cambio futuro en la política energética.