La victoria de Francia sobre Marruecos por 2-0 en Boston, que colocó a los Bleus entre los cuatro mejores del Mundial 2026, tuvo un momento de tensión cuando Kylian Mbappé pidió ser reemplazado tras recibir un fuerte golpe en su tobillo derecho. Sin embargo, al finalizar el encuentro, el delantero del Real Madrid descartó la gravedad de la lesión y transmitió tranquilidad a sus seguidores y compañeros.
El capitán del seleccionado francés explicó que el golpe fue producto de una entrada fuerte del rival Issa Diop, pero afirmó que se siente bien para continuar la competencia. Además, reconoció que la sustitución por Jean-Philippe Mateta en los últimos minutos respondió a una decisión estratégica, priorizando el estado físico del equipo y la oportunidad de mantener el nivel en el tramo final.
Mbappé destacó que Mateta estuvo mejor para jugar ese período y resaltó su aporte, ya que pudo haber marcado durante ese tiempo. Esta actitud refleja su compromiso con el equipo por encima de su rendimiento personal.
Más allá de lo físico, el delantero se mostró centrado en el objetivo colectivo. Recordó la final perdida en Qatar 2022 y subrayó la importancia de mantener el buen rendimiento para avanzar hacia el título mundial, apuntando ya a la próxima fase del torneo.
Finalmente, Mbappé valoró el apoyo recibido por el público en Boston y confió en que ese respaldo se mantendrá y crecerá en el próximo encuentro que se disputará en Texas. Para él, la fuerza de la hinchada es un factor clave para seguir luchando en cada partido.