Del 8 al 11 de julio, Panamá acogerá un congreso internacional dedicado a las personas con discapacidad auditiva, con el objetivo de generar un espacio de diálogo, formación y compromiso para avanzar en la protección y sensibilización sobre esta comunidad. El evento reunirá a especialistas, agentes pastorales y personas sordas de distintos países de América para debatir sobre los desafíos específicos que enfrentan y promover entornos seguros e inclusivos.

Este encuentro se desarrollará en un contexto donde, según la Segunda Encuesta Nacional de Discapacidad de Panamá, existen más de 11,000 personas con deficiencia auditiva en el país. Además, en 2025, el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE) atendió a más de 18,000 estudiantes con esta condición. La discapacidad auditiva se define como la pérdida o alteración de la función del sistema auditivo, lo que limita el acceso al lenguaje oral y afecta la comunicación.

MunicipiosAR Argentina
Buenos Aires Patagonia NOA NEA
Noticias de municipios
de toda Argentina
Más de 500 municipios cubiertos
VER NOTICIAS →

Uno de los enfoques principales del congreso será la prevención y atención del abuso hacia personas sordas, una problemática que requiere mayor visibilidad y respuesta especializada. Entre los temas programados destacan el análisis histórico y actual del abuso sexual en la Iglesia, la experiencia interdisciplinaria del caso Próvolo en Argentina, y las estrategias implementadas por la Iglesia para escuchar y proteger a las víctimas dentro de esta comunidad.

La iniciativa está organizada por la Iniciativa de los Jóvenes Católicos Sordos de América (DCYIA), en colaboración con la Pontificia Comisión para la Protección del Menor de la Santa Sede, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), el Centro de Investigación y Formación Interdisciplinar para la Protección del Menor y la Arquidiócesis de Panamá. Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta destacó que la jornada busca fortalecer la formación sobre protección de menores y adultos vulnerables, además de fomentar una cultura de respeto e inclusión.

En el marco legal, Panamá cuenta con la Ley N°1 del 28 de enero de 1992, que protege a las personas con discapacidad auditiva y reconoce la lengua de señas como su idioma natural. Esta legislación respalda el acceso a la información y la libertad de expresión, promoviendo la igualdad de oportunidades y la accesibilidad. Asimismo, el país ratificó la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que refuerza el uso de la lengua de señas como medio de comunicación y derechos fundamentales.