La ciudad de Cipolletti ya no registra la presencia de cuidacoches en sus calles, según informó el municipio luego de siete meses de estrictos controles y aplicación de una ordenanza que prohíbe esta actividad en la vía pública. La medida, que nació de una decisión política respaldada por el Concejo Deliberante, apuntó a recuperar el espacio público para los vecinos y mejorar la convivencia urbana.
Los operativos se concentraron en las 66 esquinas de la ciudad donde existen semáforos, tradicional punto de reunión para quienes ejercían como cuidacoches y limpiavidrios. Desde el inicio de la ordenanza, se identificaron más de 75 personas dedicadas a esta labor informal, a quienes se les explicaron las nuevas restricciones y se les aplicaron sanciones previstas. Con el avance de los controles, el monitoreo ya no detecta a nadie realizando esta actividad en las calles.
La estrategia municipal no se limitó a la imposición de multas. Cuando se detectaron situaciones de vulnerabilidad social entre los afectados, el Estado intervino brindando asistencia integral. Se entregaron pasajes para que seis personas regresaran a sus lugares de origen y se acompañó con apoyo psicológico y social a otros casos. Esto refleja un abordaje diferenciado y humano para quienes se encontraron en situación de riesgo.
El intendente de Cipolletti destacó que esta ordenanza se convirtió en un modelo regional, inspirando medidas similares en otras localidades cercanas. Resaltó el trabajo constante del equipo municipal, presente en la calle para garantizar el cumplimiento de las normas, y afirmó que los controles continuarán para sostener los resultados alcanzados.
Con estas acciones, la ciudad busca no solo recuperar espacios para sus habitantes sino también potenciar la seguridad y la calidad de vida. La eliminación de la actividad informal en esquinas semaforizadas marca un cambio sustancial en la organización urbana de Cipolletti.