Olivares se ha consolidado como un referente gastronómico en Belén, al oeste de Catamarca, gracias a su enfoque que combina recetas tradicionales del norte argentino con técnicas culinarias contemporáneas. Este restaurante ofrece a los comensales la posibilidad de disfrutar sabores típicos de la región, such as el mote, el jigote, el locro y las empanadas, reinterpretados para mantener su esencia pero con un toque moderno que sorprende en cada plato.
Además de la calidad gastronómica, Olivares destaca por la calidez del servicio, que se percibe en la atención cercana y genuina del personal. Este trato amable se complementa con una ubicación privilegiada dentro del Hotel Belén, que permite contemplar una vista panorámica de las montañas precordilleranas y la vegetación de la Puna, creando un ambiente ideal para almorzar o cenar.
El restaurante forma parte de una propuesta integral que combina gastronomía, descanso y recreación. El Hotel Belén, ubicado en el centro de la ciudad, cuenta con amplios espacios verdes, piscinas y canchas de pádel para ofrecer una experiencia completa a sus visitantes, transformando a Olivares en un destino por sí mismo dentro de la región.
Según una de las socias del establecimiento, el objetivo es que los visitantes no solo disfruten de la comida, sino que experimenten la esencia de Belén a través de productos locales, postres orgánicos y un personal capacitado para brindar una atención humana y de calidad. Esta apuesta ha permitido que Olivares se posicione rápidamente entre las opciones gastronómicas preferidas, con una alta valoración en plataformas digitales.
Así, Olivares ha logrado redefinir la cocina regional de Catamarca al combinar tradición e innovación, consolidándose como un espacio que reivindica la identidad del norte argentino tanto en sus sabores como en la experiencia que ofrece a turistas y residentes.

