Kiev fue blanco de una ofensiva masiva combinada que incluyó misiles balísticos y drones, en la que al menos cinco personas resultaron heridas, según informaron autoridades locales. El ataque provocó explosiones en los distritos central y oriental, la destrucción de un edificio residencial y daños en un hotel y otros inmuebles.
El alcalde de la ciudad, Vitali Klitschko, comunicó a través de Telegram que entre los heridos hay profesionales de la salud, destacando que un paramédico se encuentra en estado crítico. Ante los bombardeos, los residentes buscaron refugio en estaciones de metro mientras las fuerzas de defensa aéreas respondían a las amenazas.
La Fuerza Aérea ucraniana emitió alertas sobre el avance de múltiples misiles y drones hacia Kiev, Mykolaiv, Konotop y Jerson. Según Tymur Tkachenko, jefe de la Administración Militar de la capital, las unidades antiaéreas combatían drones en las afueras y advirtió de la posibilidad de nuevos ataques combinados en los próximos días.
Las consecuencias materiales incluyen un incendio en el hotel Cityhotel Residence, ubicado en el distrito de Shevchenkivskyi, y daños por fuego en un edificio residencial de varios pisos en Holosiivskyi. Además, un edificio de departamentos fue destruido completamente. Tkachenko confirmó que los ataques procedían de diferentes direcciones y reforzó la alerta por posibles lanzamientos adicionales de misiles balísticos.
Este episodio sucede pocas horas después de que el presidente Volodimir Zelensky advirtiera sobre un ataque generalizado próximo por parte de Rusia. Cuentas de monitoreo señalaron que hasta diez bombarderos estratégicos rusos participaron en la operación, lo que evidencia la magnitud del asalto contra la capital ucraniana.