El gobierno iraní ratificó que cumplió con los compromisos del alto el fuego firmado en junio, pero acusó a Estados Unidos de violar el acuerdo al imponer nuevas sanciones contra su liderazgo. La tensión en Medio Oriente resurgió tras intercambios militares y sanciones que complican cualquier avance diplomático.
Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores de Irán, aseguró que su país respetó el memorando de entendimiento que detuvo los combates en abril, pero sostuvo que Estados Unidos incumplió el párrafo 9, que prohibía sanciones adicionales durante la vigencia del acuerdo. La Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. anunció sanciones contra un facilitador financiero iraní, acusando a Teherán de ataques contra el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
La escalada comenzó después de que Estados Unidos responsabilizara a Irán por agresiones a tres buques comerciales y respondiera con bombardeos sobre territorio iraní. En represalia, Teherán atacó bases estadounidenses en varios países del Golfo, intensificando la confrontación en una zona estratégica para el comercio mundial.
El expresidente Donald Trump declaró que el alto el fuego "ya no existe", aunque señaló que se abrirían negociaciones. Esa versión fue negada por Irán, que aseguró no haber pedido retomar el diálogo y reafirmó su postura firme respecto al conflicto. Por su parte, Araghchi viajó a Omán para tratar la situación del estrecho de Ormuz, mientras Irán evalúa cobrar tarifas a los barcos que transiten por esta vía crucial.