La cuenca 301, situada entre las cuencas Frías y Maure en Godoy Cruz, cuenta desde ahora con nuevas estructuras diseñadas para mitigar riesgos aluvionales en el piedemonte del Gran Mendoza. Estas obras concluidas buscan proteger a la comunidad y los bienes ante lluvias intensas, mediante un sistema de contención y control de torrentes que mejora la gestión del agua en la zona.
Las intervenciones fueron ejecutadas por la empresa Hormimac SA, bajo la planificación y supervisión de la Dirección de Hidráulica del Ministerio de Energía y Ambiente, en alianza con la Subsecretaría de Infraestructura y Desarrollo Territorial del Ministerio de Gobierno. La inversión provincial destinada a este proyecto superó los 500 millones de pesos y tuvo como base estudios técnicos que incluyeron el análisis de escorrentías históricas para optimizar el diseño estructural.
El proyecto contempló la construcción de terraplenes transversales a los cauces naturales, que actúan como barreras de retención para controlar el caudal de agua durante las lluvias más intensas. A su vez, se incorporó un vertedero de hormigón armado que permite evacuar el exceso de agua sin comprometer la estabilidad del suelo, reduciendo el riesgo de desbordes o erosiones en la cuenca.
Durante la ejecución se pusieron en práctica medidas ambientales, reutilizando caminos ya existentes para minimizar el impacto y realizando la recolección y retiro adecuados de residuos. Este cuidado ambiental se complementa con la intención de preservar el entorno natural, además de aumentar la seguridad urbana.
Paralelamente, la entrega de 80 viviendas y la inauguración del barrio Joaquín Salvador Lavado refuerzan la protección de nuevos asentamientos contra los riesgos hidrológicos, integrando la obra hidráulica con un desarrollo territorial planificado que favorece el crecimiento ordenado y sostenible del área.