El Senado aprobó la Ley de Inocencia Fiscal II, un régimen destinado a simplificar la formalización de dólares no declarados, conocidos comúnmente como el “colchón”. Esta norma permite a los ciudadanos regularizar esos fondos, facilitando su ingreso legal al sistema financiero y promoviendo la transparencia fiscal.
La iniciativa contó con el apoyo de diversos bloques legislativos, incluidos la LLA, la UCR, el PRO y sectores provinciales, lo que permitió su sanción sin mayores obstáculos. La ley ofrece un proceso ágil y con condiciones específicas para que los contribuyentes puedan declarar estos montos con beneficios impositivos y menores cargas administrativas.
Este régimen plantea estimular la economía formal y reducir la economía informal vinculada a la tenencia de divisas en efectivo. Para acceder a los beneficios, los interesados deben cumplir ciertos requisitos y pagar un impuesto especial que representa una fracción del monto declarado. Así, se busca incentivar la repatriación o legalización de esos dólares evitando sanciones severas previas.
Además, la ley establece mecanismos para que los contribuyentes puedan tramitar la declaración en forma digital, simplificando el proceso y facilitando el acceso a la información. Se espera que esto genere un mayor control fiscal y contribuya a estabilizar las reservas del sistema financiero.
El nuevo marco legal también contempla algunas exclusiones, como fondos provenientes de actividades ilícitas, que no pueden acogerse a este régimen. A su vez, regula el tratamiento penal para quienes intenten evadir impuestos o simular la declaración.
En la práctica, esta edición de la Ley de Inocencia Fiscal refleja un intento del gobierno por brindar una salida para quienes conservan dólares fuera del sistema, ofreciendo un camino para normalizar su situación bajo condiciones más flexibles que en normativas anteriores.