Un plato equilibrado es fundamental para proporcionar energía duradera y mantener un buen estado de salud. La clave está en combinar correctamente los tres macronutrientes principales: carbohidratos, proteínas y grasas, cada uno con funciones específicas en el organismo.

Los carbohidratos son la fuente principal de energía para el cuerpo y el cerebro. Se recomiendan especialmente los carbohidratos complejos —como la quinoa, el arroz integral y la avena— porque liberan energía de forma sostenida, a diferencia de los carbohidratos simples que generan picos rápidos de glucosa.

MunicipiosAR Argentina
Buenos Aires Patagonia NOA NEA
Noticias de municipios
de toda Argentina
Más de 500 municipios cubiertos
VER NOTICIAS →

Las proteínas cumplen un rol esencial en la reparación de tejidos, el desarrollo muscular y el fortalecimiento del sistema inmunitario. Incorporar fuentes variadas de proteínas durante la semana garantiza un perfil más completo de aminoácidos y favorece la sostenibilidad agrícola. La diversidad incluye opciones vegetales y animales según las preferencias de cada persona.

Las grasas saludables también son imprescindibles. Participan en la absorción de vitaminas, la regulación hormonal y el mantenimiento de las membranas celulares. Es fundamental incluir aceites vegetales, nueces, semillas y pescados ricos en ácidos grasos omega 3, al tiempo que se evita el consumo de grasas trans y se limita el de grasas saturadas para proteger la salud cardiovascular.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) destacan que una dieta balanceada no solo contribuye a controlar el peso sino que también reduce el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y problemas cardíacos. Además, recomienda incluir una amplia variedad de alimentos frescos en cada comida para mejorar la absorción de nutrientes y mantener los niveles de energía a lo largo del día.

Una herramienta sencilla para planificar comidas es el método del plato, que visualiza la distribución de los grupos alimenticios. Aunque no establece proporciones estrictas, sirve para orientar desayunos que activen el metabolismo, almuerzos que sostengan energías hasta la cena y cenas más livianas.